UpPriority, una nueva herramienta para priorizar la actualización de preguntas de las guías clínicas

Una guía de práctica clínica (GPC) es un conjunto de recomendaciones basadas en la evidencia que tienen como objetivo optimizar el manejo del paciente. Las GPC pueden quedar desfasadas y perder su validez con los nuevos hallazgos de la investigación. Pero actualizar una guía es un proceso costoso en tiempo y recursos. Para facilitar este proceso es importante identificar cuáles son las cuestiones prioritarias que merecen ser actualizadas.

La herramienta UpPriority, desarrollada por investigadores del Centro Cochrane Iberoamericano junto con el grupo de trabajo en actualización del Guideline International Network y otros colaboradores, aporta una sencilla estrategia de priorización para determinar qué preguntas clínicas incluidas en una GPC necesitan ser actualizadas de forma preferente, según detallan los autores en un artículo recientemente publicado en el Journal of Clinical Epidemiology.

La selección de los criterios de priorización se basó en una revisión sistemática ya publicada y su desarrollo siguió una metodología estructurada y explícita en el que participaron numerosos investigadores, expertos en metodología de guías, desarrolladores y otros usuarios. “UpPriority pretende ayudar a las organizaciones que desarrollan guías a estandarizar el proceso de priorización para su actualización y mejorar así la eficiencia de la utilización de los recursos”, destaca Andrea Juliana Sanabria, uno de los dos primeros autores del trabajo.

La nueva herramienta es fácil de usar y consta de seis ítems: 1) impacto de las recomendaciones desactualizadas sobre la seguridad; 2) disponibilidad de nueva evidencia relevante; 3) relevancia del contexto de la pregunta clínica; 4) aplicabilidad metodológica de la pregunta clínica; 5) interés de los usuarios, y 6) impacto en el acceso a la atención médica. Incluye una guía detallada de uso, que facilita, entre otras cosas, calificar cada ítem, calcular y clasificar las preguntas, y resumir los resultados.

Algunos de los puntos fuertes de esta herramienta, según los autores, son que utiliza el mínimo numero de criterios requeridos, evita el uso de búsquedas exhaustivas de la evidencia y se hace en un formato que es amigable para el usuario. La herramienta incluye una guía para su aplicación y el resumen de los resultados obtenidos durante el proceso de priorización.