Nueva actualización de GRADE para mejorar el uso de las declaraciones de buena práctica

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Investigadores del Centro Cochrane Iberoamericano (CCIb) han participado en la publicación de una nueva guía metodológica del Grupo Internacional GRADE que actualiza cuándo y cómo elaborar las declaraciones de buena práctica en guías de práctica clínica y de salud pública.

La guía, publicada como artículo especial el 20 de enero en Annals of Internal Medicine, una de las cinco revistas médicas más influyentes a nivel internacional, busca evitar el uso inapropiado o excesivo de este tipo de afirmaciones y mejorar su justificación, transparencia y credibilidad. Entre los autores se encuentra Pablo Alonso, investigador del Institut de Recerca Sant Pau y colaborador del CCIb, además de David Rigau y Carlos Canelo, investigadores del CCIb, y de Elena Stallings, investigadora de Cochrane Madrid y de la Unidad de Bioestadística Clínica del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid.

Las recomendaciones de buena práctica se reservan para intervenciones tan obvias o esenciales, como son las medidas básicas de seguridad o los principios éticos fundamentales, que no resulta pertinente realizar una revisión sistemática formal de la evidencia. Sin embargo, en la práctica, en ocasiones se han utilizado para formular recomendaciones sin una evaluación explícita de la evidencia disponible, lo que puede comprometer la transparencia y la credibilidad de las guías. “Esta actualización ayuda a utilizar las declaraciones de buena práctica solo cuando están realmente justificadas y a documentarlas con claridad, de modo que las guías sean más fiables y transparentes”, destaca Pablo Alonso.

La nueva orientación propone una definición revisada y clasifica estas recomendaciones en tres grandes categorías: aquellas basadas en principios éticos y derechos humanos, las fundamentadas en prácticas o principios esenciales, y las sustentadas en evidencia científica ampliamente consolidada. Además, incorpora la consideración explícita de los criterios clave para la toma de decisiones, con el fin de valorar de manera estructurada las posibles consecuencias, beneficios, riesgos e implicaciones de cada recomendación antes de su adopción. Por todo ello, “supone un avance significativo para la metodología de elaboración de guías basadas en la evidencia”, afirma Elena Stallings.

El artículo incluye ejemplos prácticos paso a paso y presenta una herramienta estructurada que facilita a los equipos desarrolladores decidir cuándo corresponde formular una declaración de buena práctica y cómo reportar de forma clara, transparente y reproducible. El objetivo es ayudar a diferenciar con mayor precisión entre aquellas declaraciones que requieren una evaluación formal de la evidencia y aquellas que, por su naturaleza, pueden justificarse adecuadamente como buena práctica.

Esta actualización resulta especialmente relevante para quienes elaboran, adaptan o implementan guías basadas en la evidencia, y para la toma de decisiones en salud pública en general. La nueva metodología publicada puede aumentar la confianza en las recomendaciones, reducir el uso inapropiado de este tipo de declaraciones y reforzar la calidad metodológica, la transparencia y la credibilidad de las guías clínicas.

Referencia 
Dewidar O, Akl EA, Morgano GP, et al. GRADE Guidance: Update on Developing Good Practice Statements in Guidelines. Annals of Internal Medicine. 2026. doi:10.7326/ANNALS-25-00431