Faltan pruebas sólidas sobre los efectos de las fajas médicas en el dolor lumbar crónico

persona ajustándose una faja lumbar

Una nueva revisión Cochrane encuentra evidencia de calidad muy baja sobre los soportes lumbares para el dolor lumbar crónico, lo que significa que no se pueden hacer recomendaciones fuertes a favor ni en contra de su uso.

Los soportes lumbares son fajas o corsés económicos que estabilizan la zona lumbar. Se suelen prescribir y utilizar en todo el mundo para el dolor lumbar crónico.

Investigadores de Milán, Italia, revisaron ocho ensayos controlados aleatorizados con algo más de 500 adultos de entre 25 y 78 años. Los estudios compararon los soportes lumbares y otros aparatos de asistencia, utilizados solos o con otros tratamientos como analgésicos y ejercicio, con un tratamiento habitual o no tratar.

No hay suficientes pruebas para apoyar o rechazar su uso extendido 
En la mayoría de comparativas, los soportes lumbares apenas mostraron un beneficio o sus efectos fueron muy inciertos, con la posible excepción de una ligera reducción a corto plazo de la intensidad del dolor al añadirlos a medicamentos analgésicos, como el ibuprofeno. Sin embargo, los autores recomiendan cautela a la hora de sacar conclusiones de estos ensayos pequeños e imprecisos y califican la calidad global de la evidencia como muy baja.

Chiara Arienti, Humanitas University de Milán
Los soportes lumbares están muy extendidos en la práctica clínica a pesar del hecho de que no sabemos prácticamente nada sobre su efectividad

«Los soportes lumbares están muy extendidos en la práctica clínica a pesar del hecho de que no sabemos prácticamente nada sobre su efectividad», afirma Chiara Arienti, autora principal de la Humanitas University de Milán. «A juzgar por una muy escasa base de resultados, seguimos sin tener suficientes pruebas para hacer recomendaciones generales a favor o en contra de su uso».

No se observaron efectos secundarios en los ensayos. No obstante, esto podría deberse a que faltan datos o no se proporcionan y no a una ausencia de daños. En cualquier caso, el equipo autor considera que este hallazgo concuerda con su experiencia clínica.

La investigación se concentró en países de ingresos más bajos
La distribución geográfica de los estudios fue un hallazgo interesante. La mayoría de los ensayos identificados se llevaron a cabo en países de ingresos bajos y medios (PIBM), con la presencia de investigadores de países de ingresos altos vinculados a dichas regiones.

Los autores sugieren que este patrón podría reflejar una disparidad en el acceso al tratamiento. En países de ingresos altos, las guías de práctica clínica cada vez favorecen más intervenciones activas, como tratamiento con ejercicios, educación y estrategias biopsicosociales para el dolor lumbar crónico. En entornos con menos acceso a estos tratamientos, los aparatos pasivos como los soportes lumbares podrían representar una opción más fácilmente disponible.

Stefano Negrini, Universidad de Milán
Debemos preguntarnos si estamos observando el problema solo desde el prisma del norte global y si es la perspectiva correcta. Estos aparatos podrían desempeñar un papel distinto e importante en contextos en los que simplemente no existe una alternativa

«Sorprende que la mayoría de la investigación sobre soportes lumbares provenga de áreas en las que los tratamientos activos son menos accesibles», dice el profesor Stefano Negrini, autor veterano de la Universidad de Milán. «Hay datos suficientes que muestran que los tratamientos activos tienen un efecto clínico sobre el dolor lumbar, pero pueden ser caros porque precisan de la participación de profesionales en rehabilitación».

Y añade: «Debemos preguntarnos si estamos observando el problema solo desde el prisma del norte global y si es la perspectiva correcta. Estos aparatos podrían desempeñar un papel distinto e importante en contextos en los que simplemente no existe una alternativa».

A medida que el envejecimiento demográfico altera el perfil de población de muchos países, es probable que aumente la demanda de tratamientos pasivos de bajo coste, lo que significa que la actual falta de evidencia podría ser cada vez más relevante.

El equipo autor pide que la futura investigación priorice su uso en ciertas poblaciones, especialmente adultos más mayores y personas en entornos con menos recursos, para quienes las alternativas de tratamiento activo podrían no estar disponibles.

Referencia
Arienti C, Lazzarini SG, Zaina F, Cordani C, Dal Farra F, Minozzi S, Kiekens C, Negrini S. Assistive technologies (lumbar supports and other devices) for treating chronic low back pain. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 9. Art. No.: CD015492. DOI: 10.1002/14651858.CD015492.pub2.