La monitorización no invasiva del oxígeno en el tejido cerebral probablemente no reduce las tasas de mortalidad ni los problemas cerebrales a corto plazo en los recién nacidos muy prematuros. Esta es la principal conclusión de una actualización de una revisión Cochrane entre cuyos autores figura María Carolina Isaza-López, de la Red Cochrane Iberoamericana. Los autores destacan también que los futuros estudios deben utilizar esta monitorización de forma más consistente y considerar los efectos a largo plazo para obtener respuestas más claras acerca de los posibles beneficios.
A continuación se detallan otros aspectos relevantes de la revisión:
¿Qué es la espectroscopia del infrarrojo cercano?
La espectroscopia del infrarrojo cercano (NIRS, por sus siglas en inglés) es una herramienta no invasiva que se puede utilizar para medir los niveles de oxígeno cerebral.
¿Cómo podría ayudar la NIRS a los recién nacidos prematuros en la unidad de cuidados intensivos neonatales?
Los recién nacidos prematuros, especialmente los que nacen muy temprano (antes de las 32 semanas de embarazo), a menudo se enfrentan a problemas graves de salud. Estos posibles problemas incluyen el daño cerebral causado por un suministro insuficiente de oxígeno al cerebro. Utilizar la NIRS para monitorizar los niveles de oxígeno cerebral podría ayudar al personal médico a tomar medidas rápidas y tempranas si algo sale mal, pero es importante saber si realmente funciona.
¿Qué queríamos averiguar?
Quisimos saber si la monitorización con NIRS es mejor que la atención habitual para proteger el cerebro, mejorar el desarrollo neurológico (cerebral) y ayudar a los recién nacidos muy prematuros a sobrevivir mejor. En concreto, nuestro interés se centró en el efecto de la NIRS sobre:
- la muerte por cualquier motivo;
- los problemas del neurodesarrollo (que incluyen parálisis cerebral, retrasos graves del desarrollo, ceguera y sordera) a medida que los bebés crecen (18 a 24 meses);
- el daño cerebral grave;
- la enfermedad pulmonar crónica;
- la enterocolitis necrosante (enfermedad intestinal grave);
- la retinopatía grave del prematuro (enfermedad ocular); y
- las reacciones graves no deseadas.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que compararan la monitorización con NIRS con la ausencia de NIRS o la monitorización con NIRS cegada (en la que el personal sanitario a cargo del tratamiento desconoce los niveles de oxígeno cerebral, por lo que no puede tomar decisiones basadas en esta información) en bebés muy prematuros. Comparamos y resumimos los resultados de estos estudios y calificamos la confianza en la evidencia según factores como la metodología y el tamaño de los estudios.
¿Qué encontramos?
Incluimos 5 estudios publicados entre 2016 y 2023 con 2415 recién nacidos muy prematuros (1191 en el grupo de NIRS y 1224 en el grupo sin NIRS/NIRS cegada). Los bebés del grupo sin NIRS/NIRS cegada recibieron atención estándar.
¿Cuáles son los resultados principales?
La evidencia de 5 estudios (con 2415 lactantes) muestra que la monitorización con NIRS comparada con la atención habitual probablemente apenas suponga una diferencia en:
- la muerte por cualquier motivo;
- el daño cerebral grave;
- la enfermedad pulmonar crónica;
- la enterocolitis necrosante (enfermedad intestinal grave); y
- las reacciones adversas graves.
La evidencia sobre el efecto de la NIRS en los problemas del neurodesarrollo a largo plazo cuando los bebés son mayores es muy incierta, según un estudio con 115 bebés. Es probable que la monitorización con NIRS apenas suponga una diferencia en la reducción de la retinopatía grave del prematuro, según 2 estudios con 1745 bebés.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Cuatro de los 5 estudios incluidos fueron pequeños y pocos lactantes murieron o presentaron lesiones cerebrales graves o problemas del neurodesarrollo a largo plazo. Además, los resultados variaron ampliamente entre los diferentes estudios. No todos los estudios utilizaron la NIRS de la misma manera, lo que dificulta saber si tendría los mismos efectos en todos los bebés de los diferentes centros sanitarios en distintos países. Por último, no todos los resultados que nos interesaban se midieron con claridad.
Los resultados de futuros estudios podrían diferir de los de esta revisión.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta agosto de 2025. Cinco estudios relevantes están en curso, y uno de ellos planea reclutar a 3000 recién nacidos para 2029. Este estudio grande podría aportar más datos para fundamentar nuestro conocimiento sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de la NIRS en bebés muy prematuros.
Referencia
Bodrero E, Isaza-López MC, Fiander M, Greisen G, Gluud C, Bruschettini M, supported by Cochrane Sweden and Cochrane Neonatal. Cerebral near‐infrared spectroscopy monitoring for prevention of death or neurodevelopmental disability in very preterm infants. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 1. Art. No.: CD011506. DOI: 10.1002/14651858.CD011506.pub3