La psicoeducación sobre una enfermedad impartida por un profesional para madres y padres de personas con enfermedades mentales graves podría mejorar su propio bienestar psicosocial a corto y medio plazo, y podría mejorar su propia ansiedad a corto plazo. Esta es la principal conclusión de una nueva revisión Cochrane, elaborada íntegramente por autores de la Red Cochrane Iberoamericana: Elena Jimenez Tejero, Jesús Lopez-Alcalde, Ana Carralero-Montero, Noelia Álvarez-Díaz, Montserrat García Sastre, Ángel Luis Asenjo-Esteve, Francisco Javier Castro-Molina, Alfonso Muriel, Paulina Maravilla Herrera, Diana Monge Martín y Daniel Cuesta-Lozano.
La revisión señala, además, que la evidencia es muy incierta con respecto al efecto de la psicoeducación en la calidad de vida de estas madres y padres y su experiencia de proporcionar atención a sus hijos. Asimismo, destaca que la evidencia disponible es limitada. Se necesitan más estudios de investigación para comprender mejor cómo la psicoeducación puede apoyar a madres y padres de personas con enfermedades mentales graves.
A continuación se detallan otros aspectos relevantes de la revisión:
¿De qué manera afecta a las madres y los padres la enfermedad mental grave de su hijo?
La enfermedad mental grave es una afección mental, conductual o emocional que afecta seriamente el funcionamiento de una persona en la vida diaria. Puede limitar significativamente la capacidad de la persona para trabajar, cuidarse, mantener relaciones o participar en otras actividades importantes. Las enfermedades mentales graves incluyen afecciones como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión mayor. Estas enfermedades duran mucho tiempo y dificultan el día a día. Las madres y los padres suelen encargarse del cuidado de sus hijos con enfermedad mental grave, lo cual puede generarles un elevado nivel de estrés, preocupación y tristeza. También pueden enfrentarse problemas de salud y sentirse aislados o abrumados.
¿Qué es la psicoeducación?
La psicoeducación es cuando personal médico, de enfermería, o de la salud mental forman sobre su afección a las personas con enfermedades mentales graves y a los miembros de su familia (como progenitores, cónyuges o hermanos). Esta educación cubre temas como qué síntomas se pueden presentar, cómo funcionan los tratamientos, el curso probable de la enfermedad y cómo manejar el cuidado diario. La psicoeducación puede ayudar a madres y padres a sentirse más seguros y más capaces de controlar los desafíos de cuidar a sus hijos, independientemente de la edad de estos. La psicoeducación a menudo incluye sesiones grupales con otras madres y padres, en las que los participantes obtienen información, comparten experiencias y reciben apoyo. En esta revisión nos centramos en la psicoeducación proporcionada de forma presencial en lugar de en línea.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos saber si el apoyo a padres y madres a través de la psicoeducación presencial proporcionada por personal sanitario o mediador capacitado les ayuda a afrontar mejor la enfermedad mental grave de su hijo o hija. No se incluyeron otras formas de apoyo a los cuidadores.
Comparamos la psicoeducación con intervenciones "inactivas" (p. ej., ningún tratamiento, lista de espera, atención habitual) o tratamientos activos (p. ej., medicación). Los aspectos de la experiencia de madres y padres que más nos interesaba medir (es decir, los "desenlaces clave") fueron el "cambio clínicamente importante a corto plazo" en el "bienestar psicosocial" (que incluye la salud mental, emocional y social), el "cambio clínicamente importante a corto plazo" en la calidad de vida y los "episodios adversos" (efectos secundarios negativos).
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios (de un tipo conocido como "ensayos controlados aleatorizados") que midieran los efectos de la psicoeducación presencial en madres y padres de personas con enfermedades mentales graves. Combinamos los resultados de los estudios y evaluamos la fiabilidad de la evidencia.
¿Qué encontramos?
Identificamos 5 estudios con 304 participantes. La mayoría de participantes eran mujeres mayores de 45 años, y las personas con enfermedades mentales graves presentaban principalmente esquizofrenia. Los estudios se realizaron en Asia (Irán, Indonesia, Japón y China) y se publicaron entre 2006 y 2020. Las intervenciones psicoeducativas duraron de 3 a 12 semanas, con 4 a 12 sesiones.
Los estudios solo informaron de puntuaciones medias al final de la intervención; no informaron de los resultados como "cualquier cambio" o "cambio clínicamente importante". Ninguno de los estudios informó de eventos adversos. Por lo tanto, no hubo datos disponibles para los desenlaces clave de la revisión. Sin embargo, los estudios midieron algunos de los otros desenlaces de interés.
Resultados principales
En comparación con la intervención inactiva, la psicoeducación impartida a padres y madres de personas con enfermedades mentales graves:
- podría dar lugar a una gran mejoría en el propio bienestar psicosocial de estos cuidadores a corto plazo (3 estudios, 150 participantes);
- podría dar lugar a una gran mejoría en su propio bienestar psicosocial a medio plazo (1 estudio, 37 participantes);
- tiene efectos muy inciertos sobre su propia calidad de vida a corto plazo (1 estudio, 40 participantes);
- podría dar lugar a una gran mejoría en su propia ansiedad a corto plazo (1 estudio, 73 participantes); y
- tiene efectos muy inciertos sobre su experiencia de proporcionar cuidados a sus hijos a corto plazo (1 estudio, 36 participantes).
En comparación con otras intervenciones activas (sin incluir la medicación), son muy inciertos los efectos de la psicoeducación impartida a madres y padres de personas con enfermedades mentales graves sobre su propio bienestar psicosocial a corto y medio plazo (1 estudio, 37 participantes).
No hubo estudios que compararan la psicoeducación con la medicación.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Esta revisión evaluó la psicoeducación presencial para madres y padres de personas con enfermedades mentales graves. La evidencia fue limitada, ya que solo 5 estudios pequeños de Asia informaron sobre efectos a corto plazo. La mayoría de participantes eran madres de personas con esquizofrenia; los padres estaban subrepresentados. No se informó sobre los desenlaces a largo plazo ni los episodios adversos. Las intervenciones y las comparaciones variaron, y a menudo faltó información clave de los participantes. Estas limitaciones debilitan las conclusiones de la revisión y destacan la necesidad de estudios más grandes y bien diseñados.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia se basa en búsquedas realizadas hasta el 11 de noviembre de 2024.
Referencia
Jimenez Tejero E, Lopez-Alcalde J, Carralero-Montero A, Álvarez-Díaz N, García Sastre M, Asenjo-Esteve ÁL, Castro-Molina FJ, Muriel A, Maravilla Herrera P, Monge Martín D, Cuesta-Lozano D. Face‐to‐face psychoeducation for the parents of people with severe mental illness. Cochrane Database of Systematic Reviews 2026, Issue 2. Art. No.: CD014532. DOI: 10.1002/14651858.CD014532.pub2